Nuestra Historia – La Arboleda
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Nuestra Historia

    • La Corporación Educativa La Arboleda fue creada por directoras de Jardines Infantiles de la ciudad de Cali: Alba Ramírez de Cárdenas, del Jardín Carolina; Antonella Fois de Reyes, de la Escuela Maternal Párvulos; Gloria Isabel Botero de Carvajal, de los Jardines Bam Bam; y Olga Cecilia Congote, de Garcerant del Jardín Michín; ellas abren las puertas del Colegio el 27 de agosto de este año a 47 estudiantes de Kinder, transición y primero.

      Año 1996

    • En aquella época el colegio ocupaba una casa campestre, ubicada entre el Callejón Silvia y el Callejón de las Chuchas y su población de estudiantes ocupaba escasos cinco salones. Era un sitio encantador con unas piedras monumentales, un riachuelo y un inmenso árbol de caucho. Había un retazo de bosque representado por unos árboles de bambú y varios árboles frutales. De repente veíamos pasar las ardillas y las iguanas que alegremente corrían de árbol en árbol. En el año 1999 las dueñas del colegio decidieron que este sueño, llamado La Arboleda, debía crecer y asegurar su permanencia, para ello adquirieron un terreno de 27000 m2, en un recodo de la Avenida La María, en el sector de Pance.

      Año 1999

    • Después de estar plasmado en planos comenzó en el año 2003 la construcción. Los estudiantes, en compañía de los maestros, en plan de paseo visitamos el nuevo espacio en el que sería construida la sede del colegio La Arboleda. Se trataba de un terreno envidiable, bordeado por un riachuelo –La Saija- que llevaba sus aguas generosas al río Pance y por unos de cotos de bosque, que le hacían honor al nombre de nuestra comunidad educativa. Como telón de fondo se alzaban imponentes los Farallones de Cali, con Pico de Loro, su cima insignia.

      Año 2003

    • Hasta que llegó la hora de estrenar la nueva sede. La euforia era generalizada. El verde de todos los colores, con el que Aurelio Arturo trazara una imagen poética de Colombia, estaba aquí. Esa diversidad y ese respeto por la diferencia, que hace parten de nuestros principios formativos, se dibujaban en los bosques circundantes y comenzó el ritual de sembrar árboles con motivos diversos: por el día de la familia, en memoria de quienes han sido parte de la comunidad, en eventos especiales y en cada aniversario de La Arboleda. Las iguanas, las guacharacas, los pellares y aves endémicas, de pisos cálidos y templados, se convirtieron en nuestros vecinos cotidianos.

      Año 2004

    • Se gradúa la primera promoción del Colegio.

      Año 2007

    • Redcol llega a Cali para impulsar el Colegio con su experiencia en la educación; una empresa santandereana especializada en ofrecer alternativas educativas de calidad en diferentes ciudades del país, bajo la premisa de crear un mundo mejor a través de mejores colegios.

      Año 2017

    Al mirar una arboleda vemos un conjunto armónico, que enraizado en la tierra, crece hacia el cielo; al detallarla observamos que está integrada por árboles diferentes: grandes, pequeños, delgados, gruesos, llamativos, discretos, floridos, verdes, cada uno cumpliendo una función, cada uno formando parte del todo, en una unidad armoniosa y complementaria.

    El colegio La Arboleda, visto desde afuera, es ese conjunto integrado, armónico y al mirarlo de cerca, se encuentra que cada uno de sus miembros conserva su individualidad, se desarrolla según su devenir, teniendo oportunidad de ser diferente, usando su propio tiempo y espacio para crecer, aprovechando las diferencias para beneficio de todos a través de una convivencia coparticipativa, cumpliendo una función dentro del grupo y del colegio.

    Nuestro Colegio promueve la formación del ser, partiendo del principio de que cada persona es valiosa, única e irrepetible, considera que la educación debe, además de respetar las diferencias, fomentar las diversas expresiones del ser humano en todas sus dimensiones, de manera grupal e individual.

    El colegio valora la formación en comunidad y su crecimiento a través de la participación; concibe el aprendizaje como un proceso dinámico en el que el estudiante es protagonista y el profesor se constituye como guía, consejero y acompañante.